Ingredientes
- Jengibre fresco (o las piezas que se quieran) 4
Cómo hacer jengibre asado
- Tiempo total 55 m
- Elaboración 10 m
- Cocción 45 m
Precalentar el gratinador del horno en su potencia más alta, o el horno normal a 220º C. Preparar una bandeja o fuente en la que quepan todas las piezas de jengibre sin amontonarlas, cubriéndola con papel antiadherente o de aluminio.
Lavar y secar el jengibre, retirando posibles restos de tierra o partes dañadas. Colocar en la bandeja y hornear en el nivel superior durate unos 45 minutos. Girar las piezas pasados 30 minutos para que se cocinen de forma homogénea.
Cuando la piel esté tostada con partes negras, seca y arrugada, y al pinchar el jengibre esté tierno, sacar. Puede necesitar unos minutos más, según el horno. Dejar enfriar un poco.
Retirar la piel si se desea, especialmente las partes más quemadas, que se habrán separado del jengibre. Cortar en piezas y triturar con un robot o procesador de alimentos, hasta obtener una especie de pasta.

Retirar y guardar en recipientes pequeños limpios. Congelar en porciones pequeñas si hemos hecho mucha cantidad, o conservar en la nevera durante un par de semanas.
Con qué acompañar el jengibre asado
Este cómodo jengibre asado al horno nos servirá como sustituto del rizoma fresco en cualquier receta que lo pida, incluso podemos usar mayor cantidad, ya que su sabor es más suave y menos picante, más aromático.
Podemos añadirlo también a otros platos para probar nuevos toques de sabor, por ejemplo en caldos y sopas, salsas, vinagretas o aliños, mayonesas, cremas untables o patés. Podemos también batir unos huevos con una pequeña cantidad para darle más sabor a una tortilla, o aromatizar masas dulces y batidos.
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