Las bolsas para asar con sus condimentos traen todo lo necesario para hacer un asado con sabor a especias y a hierbas aromáticas sin complicaciones, de forma fácil y rápida. Están concebidas para asar un pollo entero, pero también podemos utilizarlas para asar alitas, un pollo troceado o como en este caso, unos jamoncitos o muslos de pollo. Si os sobra condimento, podéis utilizarlo para asar patatas dándoles un toque especial.
Para preparar la receta, basta con introducir el pollo o los muslos de hoy dentro de la bolsa, añadir los condimentos suministrados por el fabricante y agitar un poco para que las hierbas y especias se repartan bien por todas las piezas y no queden concentradas en una de ellas. Es conveniente añadir algunas hortalizas que soltarán sus jugos y aromas, enriqueciendo la salsa y el sabor del pollo.
En esta receta añadí una cebolla en juliana, media berenjena y unas zanahorias cortadas en tacos, metiendo todo con los muslos en la bolsa y los condimentos. Una vez todo está dentro, cerramos bien la bolsa, hacemos unos agujeritos para que pueda escapar el vapor y la colocamos sobre la bandeja de horno dentro de una fuente apta para hornear y cocinamos durante una hora y media aproximadamente, para que la carne del pollo esté bien hecha por dentro.
Lo bueno es que al cocinarse dentro de la bolsa, la carne no se reseca incluso en cocciones prolongadas. Después, para darle el habitual aspecto dorado y crujiente, podemos sacar el pollo de la bolsa, recogiendo los jugos en la fuente y volver a meterlo en el horno sin la bolsa gratinando para churruscar la piel durante unos minutos.

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