Ingredientes
- Queso Mozzarella
- Queso Parmesano
- Salsa de tomate
- Albahaca
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva virgen extra
- Chorizo de León (opcional)
- Tortilla de trigo
Cómo hacer pizzadilla
- Tiempo total 15 m
- Elaboración 5 m
- Cocción 10 m
Encendemos el horno y dejamos que se caliente a máxima potencia. Mientras, untamos la sartén con aceite de oliva virgen extra. Es importante que toda la sartén esté impregnada de una fina capa de aceite, suficiente para que la tortilla se dore y no se pegue, pero no quede frita. Para ello lo ideal es echar un poco de aceite en papel de cocina y untar la sartén usando este. Colocamos el fuego a máxima potencia.
Una vez la sartén esté caliente (inmediatamente si usamos una de hierro colado, pasados unos dos minutos en una convencional) colocamos la tortilla. Se consigue un crujiente más firme si colocamos la parte de la tortilla con burbujas más finas boca abajo (las hay que no tienen diferencia, y se puede hacer igual).
Mientras se va tostando la tortilla colocamos encima los ingredientes como si de una pizza convencional se tratara. Primero la salsa de tomate (a poder ser casera), después el queso Mozzarella, algún otro queso de nuestra elección (Parmesano o Grana Padano son siempre una buena opción), albahaca y/o orégano, pimienta negra y cualquier ingrediente que nos apetezca. Nosotros hemos usado chorizo de León, pero se le puede poner cualquier cosa, siempre que no pongamos demasiados ingredientes: beicon, jamón, champiñones, pimiento, cebolla…

Una vez hayamos colocado todos los ingredientes la tortilla debería estar ya relativamente dorada, pero es mejor comprobarlo, y dejar la pizzadilla en la sartén unos minutos más si no es así. Una vez que veamos que la tortilla está más o menos crujiente es el momento de introducir la sartén en la parte alta del horno. Basta entre tres y cinco minutos a máxima potencia para que el queso se funda.
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